viernes, 17 de diciembre de 2010

Con hielo, por favor.

Márchate por dónde has venido y llévate lo justo, lo puesto, lo opuesto a mí. Guárdate las palabras, los silencios, las respuestas indispuestas, las comas que jamás pedí. Échame a mí la culpa, si quieres, ya me encargaré de olvidar todo lo que un día me unió a ti. He puesto el adiós en bandeja de plata. Espero que al volver no estés aquí.

1 comentario:

Butterfly dijo...

Es duro, Anyanka, pero a veces es lo mejor que puede pasar. Cada uno por su camino y se reduce así el sufrimiento innecesario. Te lo digo yo, que ya estoy en fase de superación. Y ha pasado casi un año...