jueves, 16 de junio de 2011

The end.

Cargado de amargura y rencor articuló las últimas palabras de una historia marchitada. Confiando en el poder destructor de su monólogo, expuso, punto por punto, los secretos que llevaba años callando. Ella, simplemente, le escuchó.  
De nada sirve el drama cuando no hay guión.

3 comentarios:

Meri dijo...

muchass graciass!!! en cuanto a tu entrada, callarse las cosas no trae nada bueno.. un bsito muy fuerte

Mariano dijo...

Sin dudas, la frase final, acertadamente destacada en negrita, es simplemente magistral. Una verdad magistral.

Anya dijo...

Muchas gracias :)