sábado, 10 de septiembre de 2011

En horizontal.

A veces me acuesto con una sensación amarga. Con la sensación de no querer encontrar otro rumbo más que en los pliegues de las sábanas, de decepcionar a la almohada, a ti y a lo que pueda llegar a ser parte de mi mundo si no me rindo. A veces, al despertar, la luz me ciega y el resto de los sentidos se celan al saber que siempre es mucho tiempo, pero sigo cayendo en mi propia trampa por comodidad. A veces sonrío y olvido el porqué, y todo parece tener sentido porque nada lo tiene en realidad. 

1 comentario:

Princesa Ono dijo...

A mí también me ha pasado a veces... Un abrazo!