viernes, 28 de agosto de 2015

Ausencias y porqués.

Dicen que escribir debe ser un acto honesto, enseñar verdad para sacar lo que uno lleva dentro, para que otro, sin importar las distancias, se encuentre a sí mismo en ti, o todo lo contrario. Quizás, en los últimos años, he perdido el interés en buscar en otros la verdad que escondía en mí, la que estaba más allá de mis fronteras. He dejado de creer en la verdad como aquello que "es realmente lo que parece o se dice que es". Me he topado con una verdad llena de matices, sombras y letras pequeñas. O por el contrario, una realidad sin filtros, un "lo que ves, es lo que hay", y no sé cuál de las dos me duele más. Encuentro una falta de honestidad que me hace difícil creer en la humanidad, incluso en la que da los buenos días, y me pregunta "¿qué tal?". ¿Cómo escribir aquello que no te gustaría leer, sin dejar de ser honesto (contigo, y con los demás)? ¿Cómo escribir aquello que te gustaría leer, pero no eres capaz de creer?

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